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Existen muchas técnicas para realizar una otoplastia. Cada caso requerirá alguna técnica específica según el caso o la combinación de varias. Se puede modificar tanto la posición, como la forma y el tamaño de las orejas. Es una operación relativamente sencilla, que en muy pocas ocasiones presenta complicaciones graves.

No. En la mayoría de los casos la otoplastia puede realizarse con anestesia local y en régimen ambulatorio. Solo en el caso de los niños (menores de 13 años) se utiliza sedación.

Sólo en caso de que haya habido necesidad de sedación (lo que está restringido a casos muy concretos) se puede requerir ingreso hospitalario de 24 horas. La intervención, al tratarse de una cirugía menor, puede realizarse en un hospital, en una sala quirúrgica en el consultorio de su médico o en un centro quirúrgico independiente.

La cicatriz de la otoplastia se realiza en el surco posterior de la oreja, y a veces, puede parecer un pliegue. Sin embargo, no es fácilmente visible. Cuando se requiere disminuir el tamaño puede quedar una cicatriz más o menos visible por la parte anterior.

Cuando las orejas del niño/a han alcanzado prácticamente el tamaño definitivo, los cartílagos ya están formados y han adquirido su mayor grado de consistencia (7 u 8 años). Además, la cirugía está indicada en niños cuando tiene un efecto psicológico. En adultos cualquier edad es buena.

Los riesgos de la otoplastia son escasos y poco graves, al tratarse de una cirugía menor. Entre ellos, encontramos: mala cicatrización, infección, sangrado, hematomas, asimetría, mala asimilación de puntos, etc.

No. Al principio se observarán las orejas más pegadas a la cabeza e inflamadas. Se puede tener una ligera idea del resultado de la otoplastia una vez retirado el vendaje. El resultado final y definitivo puede juzgarse a partir de los 6 meses.

Las complicaciones más habituales en la cirugía de orejas, por orden de incidencia, son los hematomas seguidos de la infección y, en menor medida, problemas de cicatrización. También puede darse, aunque es muy poco habitual, la recidiva, es decir, que una o ambas orejas vuelvan a la posición original. La aparición de hematomas se resuelve con tratamientos de drenaje o cremas, y la infección es prevenida con la toma de antibióticos prescritos por el médico tras el proceso quirúrgico.

Solamente algunos casos de cirugía reconstructiva están cubiertos por la seguridad social, sujetos al cumplimiento de una serie de características personales. Normalmente hay largas listas de espera que llevan a los pacientes a buscar soluciones más rápidas. Dado que la otoplastia es un procedimiento electivo, normalmente no está cubierto por las compañías de seguros de salud.

Una vez finalizada la otoplastia colocamos un vendaje en la cabeza (tipo “diadema”) que se debe vestir sin interrupciones durante 48h. Si causara molestias o isquemia, puede aflojarse pero no retirarse. Hay que mantener la cabeza elevada mientras se descansa (por ejemplo con cojines o más almohadas). Los primeros días puede sentirse molestia o dolor. Esto es parte natural del proceso de cicatrización de la cirugía de orejas.

En aproximadamente una semana después de tu cirugía de orejas estarás listo/a para realizar una vida más o menos normal.

No se ha demostrado que la cirugía de otoplastia en sí misma provoque pérdida de la audición. Debes tener cuidado durante la desinfección de la herida, porque esta sí puede provocar ese tipo de complicaciones.

  • En la ducha, deberás utilizar un jabón de clorhexidina (antiséptico). Lo aclararás con agua tibia y secarás minuciosamente con gasa estéril. PRECAUCIÓN: Nunca tirar o separar la oreja de la cabeza para limpiar.
  • Vestir el vendaje diariamente durante una semana. Para dormir el periodo se alarga hasta un mes tras la cirugía.
  • Dormir en decúbito supino (boca arriba) durante 1 mes.
  • Evitar esfuerzos, actividad física y exposición solar durante 1 mes.
  • Evitar cortarse el pelo o aplicar tintes mientras se tengan heridas abiertas
  • Es preferible no presionar la zona (p.e. con un teléfono).
  • Se te prescribirá una pauta de antibióticos y analgésicos.

No se aconseja hacer deporte durante al menos 15 días tras la cirugía de las orejas para evitar golpes o sudoración excesiva que pueda perjudicar el proceso de cicatrización de las orejas tras la otoplastia.

No se aconseja, mientras las heridas de la otoplastia no estén 100% curadas.

No se aconseja poner gafas hasta pasados los 3 meses después de la otoplastia ya que puede recidivar la oreja (volver a su estado original de separación respecto de la cabeza). Con los cascos se debe tener precaución porque puede generar molestia.

No se recomienda poner pendientes grandes que puedan producir algún daño en la oreja recién intervenida de otoplastia. Tampoco se aconseja realizarse ningún nuevo piercing por el riesgo de infección que se genera.

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