En Tratamientos

Es raro hablar de marcas en un blog de cirugía plástica y medicina estética, pero es completamente necesario ¿Qué por qué? Porque hemos comprobado que hay un vacío educacional en los pacientes sobre este tema, y creemos que esta información puede ser de gran ayuda para las personas a la hora de elegir productos de más calidad -y seguridad- cuando deciden hacerse un retoque estético. Y no queremos decir que sea culpa de los pacientes, para nada. Simplemente hay circunstancias que han provocado que esto de las marcas sea un tema tabú en todo lo referente a la salud.

Ya hace algunos años, se empezó a criticar ferozmente el papel que las empresas farmacéuticas tienen en el sistema de salud, y se generó toda una corriente de pensamiento a favor del medicamento genérico. Y está bien. Hablando ahora de marketing -no ya de medicina- todos sabemos que las marcas se pagan, y en algunas ocasiones bien caro. Pero también sabemos que las marcas son herramientas necesarias para los consumidores a la hora de cuantificar la calidad de un producto.

Y, ¿por qué no aprendemos a dar a las marcas el valor que tienen en el área de la salud? Me refiero a, en su justa medida, igual que lo hacemos con los demás productos que consumimos.

Cada día hay más personas que consumen medicina estética, y que lo hacen bajo el total desconocimiento de las marcas que usan. De las calidades que tienen, de la legislación que ampara el uso médico de tal o cual relleno de ácido hialurónico, por ejemplo. Y eso es lo que nosotros queremos enseñar en este post. Concretamente hablaremos de los dos productos estrella de los retoques en nuestra consulta de cirugía plástica y medicina estética en Sevilla: Ácido Hialurónico y Botox. Y esperamos que sirva no solo para saber escoger producto, sino para saber escoger establecimiento y comprender por qué el mismo servicio varía tanto en precio entre unos centros y otros.

El ácido hialurónico es de producción más común que el botox (eso se debe a que el botox tiene un frecuente uso médico -no estético- en multitud de tratamientos y por lo tanto su fabricación está más controlada). Esta sustancia tan comúnmente utilizada para rellenar arrugas o aumentar el volumen de algunas zonas faciales, es la única común en todas las especies existentes en la tierra. Todos producimos ácido hialurónico de manera natural, por lo que los retoques con este producto son bastante seguros. La cosa es que el ácido hialurónico natural, tiene una duración en el cuerpo de 24 a 48 horas, por lo que las marcas modifican químicamente esta sustancia para que aumente su durabilidad. Y esta es la principal diferencia entre unos y otros rellenos: cómo de “buena” se la modificación química que se hace de la materia determinará cuánto tiempo mantendrá su permanencia en la zona en que la inyectamos, manteniendo así el efecto estético deseado (y pagado). El equilibrio se halla en que esta química resulte lo menos extraña posible al organismo, para que nuestro cuerpo no reabsorba el producto y lo elimine. Las marcas más conocidas y utilizadas de Ácido hialurónico en nuestro país son Emervel (ahora se llama Restylane) y Fillderma (de Sesderma), ambas con venta autorizada únicamente en clínicas sanitarias, por lo que su presencia en otro tipo de establecimientos sería al menos para cuestionarse su origen y condiciones de conservación. Al hablar de este tema, es muy reseñable que, en la zona de las ojeras, solo está permitido en nuestro país utilizar ácido hialurónico de la marca Teosyal. Dejar que nos infiltren un producto en la ojera que no sea de esta marca significa estar corriendo un grave riesgo para la salud (concretamente para la vista).

Hablemos ahora del botox o toxina botulínica, un tratamiento tan amado como odiado, ya que se asocia tanto con rostros perfectos, muy naturales y sin arrugas a la vista, así como con caras artificiales y sin movimiento. Las manos que lo pongan determinarán en gran medida que los resultados vayan en una u otra dirección.  Solo está permitido el uso de tres marcas de toxina en España: Dysport de Azzalure, Bocouture y Vistabel. Es importante decir que la toxina botulínica se considera legislativamente un medicamento, y que como tal, está totalmente prohibida su distribución o uso a personal no cualificado. También es importante decir que como medicamento, debe registrarse cada vez que se utiliza con un paciente, y que por tal motivo no pueden, bajo ningún concepto, compartirse viales de producto (siempre se presenta en un vial de 1cc). Es decir, que si alguien nos vende un tratamiento de botox muy barato porque solo nos pondrá un poco, esto solo tiene dos interpretaciones: en el mejor de los casos, le venderá el resto del producto empleado en tu tratamiento a otra persona; en el peor, te estará poniendo a ti la cantidad sobrante de un tratamiento anterior.

Como ves, es importante saber qué marca está utilizando el personal en que confías tu estética, ya que nunca vale la pena poner en riesgo la salud. Por supuesto no solo en los tratamientos de medicina estética, sino también a la hora de elegir, por ejemplo, unas prótesis u otras para un aumento mamario.

¿Quieres saber más sobre temas relacionados? Revisa nuestros artículos:

https://www.estheticon.es/tratamientos/rellenos-inyectables

https://www.estheticon.es/tratamientos/derivados-del-acido-hialuronico

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