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De las cuatro palabras que se ubican en la pregunta título de este post, todos conocemos las dos primeras. Las dos últimas pueden sonar a algunos, pero de lejos.

¿Qué tienen en común las cuatro? Que se utilizan mucho y mal. Hoy contamos qué es la celulitis, en qué se relaciona con la obesidad, y por qué se confunden ambas con el linfedema y el lipedema ¿Y, por qué es tan importante? Porque un buen diagnóstico es fundamental para un tratamiento adecuado. Vamos por partes.

Hablemos de celulitits: enfermedad de los tejidos subcutáneos superficiales

La celulitis es una fisiopatología que afecta principalmente a las mujeres (solo la padece un 10% de los hombres), y no depende del peso. Quiere decir que, una persona muy delgada puede tener celulitis, así como un obeso tipo II puede no tenerla. Pensamos que al adelgazar nos desharemos de la celulitis pero esto no tiene por qué ser así, ya que, aunque una dieta sana y equilibrada así como un estilo de vida activo y un peso adecuado contribuyen significativamente a la mejora de la salud en general, la paniculopatía edemato-fibro esclerótica (así se llama en realidad) es una enfermedad de los tejidos subcutáneos superficiales, nada más. Es una enfermedad sin cura, que no desaparece, aunque podemos poner medios para mejorar. Hay varios grados, que se manifiestan de formas diferentes. Y, aunque puede aparecer celulitis en cualquier tejido subcutáneo superficial, suele producirse en las piernas.

  • El primer grado se denomina celulitis edematosa, y es la que se confunde con la retención de líquidos.
  • En la segunda fase, se llama celulitis edematofibrosa, y la grasa localizada empieza a tomar consistencia, la notamos más dura y puede verse sin presionar la piel.
  • Luego está la celulitis fibroesclerótica, en la que se observa insuficiencia de circulación y una degeración del colágeno que da la sensación visual de formación de bloques.
  • Y por últimos tenemos la celulitis esclerótica, es lo que se conoce como celulitis dura, más difícil de tratar y que puede ser dolorosa al tacto.

Todos los grados de celulitis se tratan de la misma forma: bebiendo una cantidad adecuada de agua, haciendo deporte y con tratamientos que favorezcan la regeneración de la piel y la circulación como la radiofrecuencia o la terapia de microagujas.

Y es que nos conocíamos, pero no nos habíamos presentado bien.

Obesidad: enfermedad es la acumulación de grasa cuando es perjudicial para la salud

La obesidad consiste en una acumulación anormal o excesiva de grasa de manera que puede ser perjudicial para la salud. Sin embargo, es un concepto que se deforma a lo largo del tiempo de la mano de los cánones de belleza. Queremos decir que, en el uso cotidiano, es una palabra muy ligada al imaginario perceptual de cada uno: según nuestros esquemas, podemos percibir como obesa a una persona que no lo es y viceversa. Pero afortunadamente, la obesidad ya está definida como enfermedad y no hay más que acudir a un especialista que haga un estudio rápido de nuestro cuerpo para que nos diga si necesitamos o no adelgazar para mantenernos saludables. Y ahí es donde está su relación con la celulitis, en el hecho de que, una persona sana (no obesa) tendrá menos posibilidades de desarrollar cualquier patología, incluida la celulitis, aunque sabemos que influyen otros factores.

Linfedema: acumulación anormal de líquido en el tejido blando debido a una obstrucción en el sistema linfático

Y rizando el rizo, tanto la celulitis edematosa como la obesidad, pueden confundirse con el linfedema, que ocurre cuando existe inflamación porque se acumula linfa en los tejidos blandos del cuerpo. La linfa, es un líquido que procede de la sangre, circula por los vasos linfáticos y se vuelca en las venas, y realiza una función de intermediario en los cambios nutritivos entre la sangre y los tejidos. La obesidad puede provocar la aparición de linfedema, por lo que hemos dicho antes. Padecer linfedema puede favorecer la aparición de celulitis. El linfedema no tiene cura, y el tratamiento consiste en reducir la inflamación con masajes o presoterapia.

Lipedema: alteración en la distribución de la grasa principalmente en las extremidades inferiores

Pero el lipedema, no es ni linfedema, ni celulitis ni obesidad. Se trata de una alteración en la distribución del tejido graso, que afecta casi exclusivamente a las mujeres y que involucra fundamentalmente a las extremidades inferiores. El diagnóstico es fundamentalmente clínico y no existen pruebas diagnósticas específicas, hay no hay uniformidad para tratarlo como enfermedad y más del 70% de pacientes que lo padecen reciben diagnósticos erróneos confundiéndose en muchos casos con linfedema, obesidad, lipodistrofias o insuficiencia venosa crónica.

Características definitorias del lipedema:

  • Normalmente se da un volumen del aumento de las extremidades inferiores, desproporcionado al resto del cuerpo y que no afecta a los tobillos. La obesidad presenta algunas diferencias claras con el lipedema, aunque no podemos obviar que más del 50% de las pacientes sufre ambas patologías. En la obesidad la distribución de la grasa es general, no concentrada solo en las piernas y hasta los tobillos. El IMC está aumentado en la obesidad, mientras que puede ser normal en una persona con lipedema.
  • Este aumento de volumen es simétrico en ambas piernas.
  • El lipedema no responde a estrategias para perder peso ni al ejercicio, solo ante los procedimientos de liposucción.
  • Presenta dolor a la palpación y fragilidad capilar (hematomas espontáneos)
  • Se le presupone dependencia estrogénica teniendo en cuenta su aparición en la pubertad y que puede agravarse en el embarazo y/o la manopausia.
  • Hay cierta evidencia de una predisposición genética, ya que entre el 15 y el 64% de las pacientes tienen antecedentes en las mujeres de su familia.
  • La obesidad y el hipotiroidismo son factores agravantes del lipedema
  • El signo de Stemmer es negativo. Este signo es una prueba que se realiza precisamente para completar el diagnóstico de la presencia de linfedema.
  • Otra de las diferencias con el linfedema es que afecta de manera casi exclusiva a las mujeres.
  • Los síntomas se acentúan de manera similar a como sucede en una insuficiencia venosa crónica; es decir, cuando se está mucho tiempo de pie, hay mucho calor, en viajes largos, etc. Por eso es fundamental descartar una IVC con una ecodoppler.
CARACTERÍSTICA LIPEDEMA LINFEDEMA OBESIDAD PEFE
Fisiopatología Multifactorial Alteración linfática 1º o 2º Multifactorial Multifactorial
Antecedentes
familiares
Solo algunos primarios Sí/No No
Aspecto de la piel Clara y blanda Depende del estado Sin alteraciones «Piel de naranja»
Sexo Mujeres Hombres/Mujeres Hombres/Mujeres Mujeres
Edad de aparición Pubertad Cualquier edad Cualquier edad Pubertad
Simetría Bilateral y simétrico Uni o blateral Simétrico Bilateral y simétrico
Respuesta a la dieta No Sí/No No
Dolor Sí/No No Sí/No
Signo de Stemmer No No No
Tendencia a equimosis No No en hombres Sí/No
Desproporción
hemicuerpo superior
e inferior (ginoide)
No Sí (obesidad ginoide)
No (obesidad central)

Tratamiento del lipedema:

La única forma conocida hasta el momento de tratar el lipedema, ya que ocasiona un gran impacto físico, psicológico y social a las pacientes que lo padecen, además de la frustración en los casos de diagnóstico erróneos que ven la no respuesta a la dieta ni al ejercicio, es realizar una liposucción de las piernas. Las liposucciones para tratar el lipedema requieren de una técnica especial y de una aparatología efectiva y poco invasiva, ya que requerirá de varías sesiones de cirugía. Hablamos de la liposucción agualipo, que disecciona los tejidos mediante un chorro de agua y es más segura para los pacientes. La liposucción agualipo para tratar el lipedema requiere hacer más incisiones que una liposucción normal, además de que no se deja ninguna grasa residual, como sí se hace en los procedimientos que tienen el objetivo de eliminar zonas lipodistróficas localizadas.

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