Reducción de pecho en Sevilla
5 (100%) 3 votos

La reducción de pecho es la cirugía para disminuir el tamaño de las mamas, mejorando a la vez su posición y forma, se define como mamoplastia de reducción.

Ficha técnica

  • Duración intervención:
    2-3 horas
  • Anestesia:
    General
  • Hospitalización:
    24h
  • Recuperación:
    Incorporación laboral 1-2 semanas.
    Ejercicio 4-6 semanas
  • Resultados:
    Inmediatos
    Definitivos a los 3-4 meses
Tratamiento

A pesar de la importante contribución a la feminidad de la silueta, cuando el tamaño de los senos es excesivo, pueden existir consecuencias que disminuyan la autoestima o incluso acomplejen a la mujer, y en muchas ocasiones, pueden acompañarse de problemas mecánicos, como dolor en la espalda o en el cuello, dificultad para realizar algunas actividades deportivas…además es habitual que unas mamas excesivamente ente voluminosas limiten la forma de vestir. Un tamaño desproporcionado en relación a las caderas o torso desequilibra y resta armonía a la figura.

Otra consecuencia es que, al existir gran peso de la glándula, la piel y los ligamentos mamarios fracasen parcialmente en el mantenimiento de la posición y la forma, y los senos se caigan (ptosis mamaria). Por razones de roce y humedad, la piel bajo la mama puede verse irritada por el sudor o incluso sufrir diferentes infecciones.

Hay un factor hereditario importante, pero influyen otros muchos que se desconocen.

El tratamiento incluye:

  • primera consulta
  • consulta preoperatoria
  • estudio fotográfico del caso
  • Honorarios profesionales del cirujano y ayudantes
  • Gastos del hospital: ingreso hospitalario previsto, medicación hospitalaria, derechos de quirófano, material hospitalario
  • Sujetador postoperatorio
  • Revisiones postquirúrgicas el primer año
  • Prótesis garantizadas de por vida (si se usaran)

Pacientes candidatas a una reducción mamaria: 

  • Aquellas pacientes cuyo volumen mamario excesivo cause alteración de la armonía de su silueta
  • Aquellas pacientes que debido al exceso de tamaño mamario padezcan consecuencias físicas relacionadas con el peso de las mamas.
  • Aquellas mujeres que deseen un tamaño mamario menor para mejorar su estética o por motivos de actividad física.

Elección del tipo de anestesia: 

  • Realizamos este procedimiento bajo anestesia general habitualmente (rara vez bajo local y sedación), lo que es un valor añadido a la seguridad de una intervención quirúrgica de este tipo, y sólo se utilizará otro tipo de anestesia en el caso de que las particulares características del paciente así lo requieran.
  • El equipo nunca escatimará en esfuerzos en pro de la seguridad y el bienestar del paciente.

Reducción de pecho sevilla

Pasos

1ª Consulta Gratuita

  • Realización de historia clínica (Especial hincapié en enfermedades mamas o intervenciones de las mismas y patologías ginecológicas)
  • Valoración de la piel mamaria, altura, peso, dimensiones del tórax, tamaño de las areolas
  • Entrega de consentimiento informado
  • Información individualizada
  • Presupuesto

2ª Consulta de confirmación (si es necesaria)

  • Fotografías de estudio del caso
  • Valoración de pruebas diagnósticas mamarias aportadas
  • Programación de la intervención

Entrevista anestesiólogo y valoración estudio preoperatorio
Intervención

  • Marcaje preoperatorio
  • Medicamentos para profilaxis antibiótica, antinflamatoria y relajante
  • Intervención quirúrgica de mamoplastia de reducción, y si precisa, simetrización

Postoperatorio

  • Colocación de sujetador
  • Tratamiento médico hospitalario
  • Seguimiento y alta hospitalaria
  • Secuencia de recuperación rápida de fisioterapia postquirúrgica avanzada
Técnica

Hay diferentes tamaños mamarios, con distintos grados de caída, y que por tanto presentarán diferentes grados de exceso de piel y de glándula. Esto junto con el tipo de resultado deseado, dará lugar a la elección de una u otra técnica quirúrgica.

Por ejemplo, existirán casos en los que la areola y pezón estén tan lejos de su lugar correcto, que tengan que desplazarse como injerto libre. Otro ejemplo son las pacientes que desean poder dar de mamar tras la intervención, casos en los cuales se tratará de preservar la mayor cantidad posible de glándula conectada a la areola y pezón. Otra situación es en la que la mujer, deseando un tamaño menor de senos, desea un polo superior mamario muy lleno y juvenil, para lo que paradójicamente puede incluso requerirse la adición de una pequeña prótesis, dando así resultados más predecibles en esta zona concreta.

Las técnicas quirúrgicas, por tanto, son muchas y muy variadas según el caso, pero de forma aclaratoria y basándonos en las cicatrices cutáneas que resultarán, podemos dividirlas en tres grupos:

  • Cicatriz periareolar: solo incisión a este nivel, para mamas con poco exceso de piel.
  • Cicatriz periareolar y vertical: a la anterior se añade una lineal desde la areola al surco submamario.
  • Cicatriz periareolar y en T: a las anteriores se añade una cicatriz que recorre el surco en longitud variable, que será mayor cuanto mayor sea el exceso de piel relativo a eliminar.

Estas mismas incisiones son las más frecuentemente realizadas en las mastopexias, donde predomina el excedente de piel.

Como se explicó anteriormente, cuando se requiere una reducción grande de tejido mamario, suele ser necesario una técnica que deja tres cicatrices: una periareolar, una vertical y otra en el surco. Cuando la reducción sea de menor volumen, pueden ser suficientes las incisiones incluso sólo periareolares. A través de las mínimas incisiones necesarias, se realizará un tallado de la glándula mamaria, eliminando el excedente de tejido y recolocando en posición y forma el resto. Si la paciente desea lactancia posterior, se respetarán al máximo el mayor número de lóbulos mamarios conectados al complejo areola-pezón. Se cerrará la piel mediante suturas principalmente internas y reabsorbibles, de forma que no hay que quitar los puntos. Puede requerir algún pequeño punto suelto exterior. Es posible que se dejen drenajes aspirativos unas 24h. Se administra antibioterapia durante la intervención y en los días previos, que minimizará el riesgo de infecciones. El sangrado es escaso. Tras la intervención se colocará un vendaje que se retirará la día siguiente, para poner un sujetador especial.

Cuidados

Aunque existe una gran variabilidad individual en el proceso de cicatrización, en la mayoría de los casos, las incisiones descritas, delicadamente realizadas, dejarán unas cicatrices finas y blancas de forma progresiva en el plazo aproximado de un año. Por tanto, la paciente subsidiaria a la reducción mamaria no debe preocuparse a priori por el tipo de incisiones a realizarle, lo más importante es que se le haga el tipo de intervención que mejor resuelva su problema en cada caso. En ciertos casos, una cicatriz circumareolar puede limitarnos para el correcto tratamiento de la glándula o no permitirnos eliminar suficiente piel, consiguiendo por tanto un resultado estéticamente peor que una con mayor longitud de cicatrices. La cirujana sabrá aconsejarle sobre cuál es la intervención más adecuada para usted.

Los resultados de la mamoplastia de reducción son inmediatos en cuanto a volumen conseguido, salvando la ligera inflamación inicial, sin embargo, la forma definitiva no será visible hasta pasados tres o cuatro meses. Este resultado será más predecible y cambiará menos si se complementa con una pequeña prótesis.

Otro hecho a destacar es que, debido a la constitución habitual de las pacientes con hipertrofia mamaria, tras la reducción puede evidenciarse la existencia de una cantidad de tejido excesiva bajo las axilas, lateral a las mamas, anteriormente disimulada por el gran tamaño glandular. Tras el resultado definitivo muchas pacientes solicitan un procedimiento de liposucción o una lipoescultura para mejorar esa zona.

Preoperatorio 

  • Debemos conocer su historia clínica completa con especial importancia a sus patologías previas y alergias medicamentosas. Debe suspender el tabaco 2 semanas antes y después de la intervención. Recomendamos el máximo tiempo posible. El tabaco interfiere muchísimo en la cicatrización y afecta la viabilidad de los tejidos al alterar la microcirculación sanguínea. Debe informar sobre cualquier enfermedad que sufra los días previos y cualquier tratamiento que tome, incluso los homeopáticos. No debe tomar fármacos con efectos antiagregantes como la aspirina, durante las dos semanas anteriores y posteriores a la intervención.
  • No puede comer ni beber absolutamente nada en las 8 horas previas a la intervención.
  • Las prendas de vestir que lleve deben ser cómodas y preferiblemente abiertas por delante.
  • Debe bañarse o ducharse con un jabón antiséptico la tarde de antes de la intervención y no depilarse las axilas en las 48h inmediatamente anteriores a la intervención.
  • Debe acompañarse en la clínica y procurar que puedan llevarla a casa tras la intervención.
  • Hay que eliminar el esmalte de las uñas (No se deben llevar las uñas pintadas)

Postoperatorio:

En alguna ocasión pueden presentarse vómitos o náuseas en las primeras horas tras la cirugía, motivo por el cual mantenemos a la paciente ingresada ese día. En el medio hospitalario se controlarán fácilmente con dieta y medicación adecuada. Debe permanecer en cama de 12 a 24h, con la cama reclinada y reposo de los brazos. Sentirá molestias y sensación de tensión en las mamas durante varios días. Se vigilarán los drenajes, que estarán evacuando pequeñas cantidades de sangre y suero. Tras 48h puede regresar a su actividad normal, lo que le ayudará a recuperarse. Puede aparecer un hematoma bajo la axila o en la mama durante los primeros días, que desaparecerá en las primeras dos semanas. Hay que recordar que el resultado definitivo no se apreciará hasta pasados tres o cuatro meses, así que el aspecto de las mamas a la salida de quirófano será raro, muy altas, con poca distancia entre la areola y el surco y con el polo inferior muy aplanado. Este aspecto es el normal en este momento, y necesario para que el resultado final sea correcto. Pueden existir pliegues en la piel que irán desapareciendo de forma progresiva. Durante tres o cuatro semanas deberá permanecer día y noche con sujetador. Luego será suficiente durante el día. Las cicatrices permanecerán rosadas o rojizas durante los primeros meses. La cicatriz central en ocasiones tarda más tiempo en blanquearse y puede ensancharse ligeramente. Pueden aparecer alteraciones de la sensibilidad del pezón que se recuperarán progresivamente en días o semanas. En mamas muy grandes incluso pueden ser permanentes. Debe no fumar ni estar en ambientes con humo.

Contraindicaciones: 

Pueden concurrir circunstancias médicas, como enfermedades graves, tumores, algunas enfermedades reumáticas del colágeno, que contraindiquen una intervención quirúrgica. También puede contraindicarse ante la presencia de ciertas patologías psiquiátricas.

Complicaciones

  • Zonas de cura por segunda intención: en reducciones de gran cantidad de tejido, el riesgo es mayor, y en algunos casos puede ser necesario curar alguna de las heridas por segunda intención, lo que no suele afectar al resultado definitivo. Como las zonas con más posibilidad de sufrimiento cutáneo son las areolas, especialmente en mamas gigantomásticas, pueden aparecer irregularidades en el color secundarias a la cicatrización, tanto en estos casos como en la evolución normal, si la paciente lo desea, el tatuaje para pigmentar areola y pezón puede mejorar el resultado en cuanto al color del complejo.
  • Cicatrices anchas: hay pacientes cuya tendencia es a cicatrizar así. Se minimiza el riesgo con una técnica delicada y cierres cutáneos sin tensión.
  • Cicatrices hipertróficas: son cicatrices gruesas, en ocasiones hay pacientes que incluso tienden a formar queloides. Si se conoce este riesgo antes de la intervención, la cirujana valorará junto con la paciente si puede efectivamente beneficiarse de la intervención.
  • Hematomas, seromas, infección
  • Alteraciones de la sensibilidad: normalmente son temporales, pero en algún caso pueden persistir, con poca repercusión en la fisiología normal mamaria. El riesgo es mayor cuanto mayores y más caídas sean las mamas.
  • Asimetrías leves: ninguna mujer tiene sus mamas completamente simétricas, y aunque se intenta disminuir estas diferencias con la técnica, puede persistir algún grado leve de asimetría.
Testimonios
Comentarios