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REDUCCIÓN DE PECHO
mamoplastia de reducción

Cirugía mamaria hiperpersonalizada

REDUCCIÓN MAMARIA

REDUCCIÓN DE PECHO SEVILLA

La reducción de pecho es la cirugía para disminuir el tamaño de las mamas, mejorando a la vez su posición y forma, se define como mamoplastia de reducción.

REDUCCIÓN MAMARIA

REDUCE EL TAMAÑO Y MEJORA LA FORMA MAMARIA

ANTES Y DESPUÉS REDUCCIÓN DE PECHO

RESULTADOS REDUCCIÓN DE PECHO

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VENTAJAS DE LA REDUCCIÓN DE PECHO

TÉCNICA DE REDUCCIÓN DE PECHO

¿CÓMO SE REALIZA UNA REDUCCIÓN DE PECHO?

Hay diferentes tamaños mamarios, con distintos grados de caída, y que por tanto, presentarán diferentes grados de exceso de piel y de glándula. Esto junto con el tipo de resultado deseado, dará lugar a la elección de una u otra técnica quirúrgica para la reducción de mamas.

Por ejemplo, existirán casos de reducción mamaria en los que la areola y pezón estén tan lejos de su lugar correcto, que tengan que desplazarse como injerto libre. Otro ejemplo, son las pacientes que desean poder dar de mamar tras la intervención de reducción de pecho, casos en los cuales se tratará de preservar la mayor cantidad posible de glándula conectada a la areola y pezón. Otra situación es en la que la mujer, deseando un tamaño menor de senos, desea un polo superior mamario muy lleno y juvenil, para lo que paradójicamente puede incluso requerirse la adición de una pequeña prótesis, dando así resultados más predecibles en esta zona concreta.

Las técnicas quirúrgicas en una reducción de pecho, por tanto, son muchas y muy variadas según el caso, pero de forma aclaratoria y basándonos en las cicatrices cutáneas que resultarán, podemos dividirlas en tres grupos:

  • Cicatriz periareolar: Solo incisión a este nivel, para mamas con poco exceso de piel.
  • Cicatriz periareolar y vertical: A la anterior se añade una lineal desde la areola al surco submamario.
  • Cicatriz periareolar y en T: A las anteriores se añade una cicatriz que recorre el surco en longitud variable, que será mayor cuanto mayor sea el exceso de piel relativo a eliminar.

Estas mismas incisiones son las más frecuentemente realizadas en las mastopexias, donde predomina el excedente de piel.

Cuando se requiere una reducción grande de tejido mamario, suele ser necesario una técnica que deja tres cicatrices: una periareolar, una vertical y otra en el surco. Cuando la reducción de pecho sea de menor volumen, pueden ser suficientes las incisiones incluso sólo periareolares. A través de las mínimas incisiones necesarias, se realizará un tallado de la glándula mamaria, eliminando el excedente de tejido y recolocando en posición y forma el resto. Si la paciente desea lactancia posterior, se respetarán al máximo el mayor número de lóbulos mamarios conectados al complejo areola-pezón. Se cerrará la piel mediante suturas principalmente internas y reabsorbibles, de forma que no hay que quitar los puntos. Puede requerir algún pequeño punto suelto exterior. Es posible que se dejen drenajes aspirativos unas 24h. Se administra antibioterapia durante la intervención y en los días previos, que minimizará el riesgo de infecciones. El sangrado es escaso. Tras la intervención se colocará un vendaje que se retirará la día siguiente, para poner un sujetador especial.

CUIDADOS DE LA REDUCCIÓN DE PECHO

RECUPERACIÓN DE LA REDUCCIÓN DE PECHO

Aunque existe una gran variabilidad individual en el proceso de cicatrización de reducción de pecho, en la mayoría de los casos, las incisiones descritas, delicadamente realizadas, dejarán unas cicatrices finas y blancas de forma progresiva en el plazo aproximado de un año. Por tanto, la paciente subsidiaria a la reducción mamaria no debe preocuparse a priori por el tipo de incisiones a realizarle, lo más importante es que se le haga el tipo de intervención que mejor resuelva su problema en cada caso. En ciertos casos, una cicatriz circumareolar puede limitarnos para el correcto tratamiento de la glándula o no permitirnos eliminar suficiente piel, consiguiendo por tanto un resultado estéticamente peor que una con mayor longitud de cicatrices. La cirujana sabrá aconsejarle sobre cuál es la intervención más adecuada para tu caso particular.

Los resultados de la mamoplastia de reducción son inmediatos en cuanto a volumen conseguido, salvando la ligera inflamación inicial, sin embargo, la forma definitiva no será visible hasta pasados tres o cuatro meses. Este resultado será más predecible y cambiará menos si se complementa con una pequeña prótesis.

Otro hecho a destacar es que, debido a la constitución habitual de las pacientes con hipertrofia mamaria, tras la reducción puede evidenciarse la existencia de una cantidad de tejido excesiva bajo las axilas, lateral a las mamas, anteriormente disimulada por el gran tamaño glandular. Tras el resultado definitivo muchas pacientes solicitan un procedimiento de liposucción o una lipoescultura para mejorar esa zona.

Preoperatorio

Debemos conocer su historia clínica completa con especial importancia a sus patologías previas y alergias medicamentosas. Debe suspender el tabaco 2 semanas antes y después de la intervención. Recomendamos el máximo tiempo posible. El tabaco interfiere muchísimo en la cicatrización y afecta la viabilidad de los tejidos al alterar la microcirculación sanguínea. Debe informar sobre cualquier enfermedad que sufra los días previos y cualquier tratamiento que tome, incluso los homeopáticos. No debe tomar fármacos con efectos antiagregantes como la aspirina, durante las dos semanas anteriores y posteriores a la intervención.
No puede comer ni beber absolutamente nada en las 8 horas previas a la intervención.
Las prendas de vestir que lleve deben ser cómodas y preferiblemente abiertas por delante.
Debe bañarse o ducharse con un jabón antiséptico la tarde de antes de la intervención y no depilarse las axilas en las 48h inmediatamente anteriores a la intervención.
Debe acompañarse en la clínica y procurar que puedan llevarla a casa tras la intervención.
Hay que eliminar el esmalte de las uñas (No se deben llevar las uñas pintadas)


Postoperatorio:

En alguna ocasión pueden presentarse vómitos o náuseas en las primeras horas tras la cirugía, motivo por el cual mantenemos a la paciente ingresada ese día. En el medio hospitalario se controlarán fácilmente con dieta y medicación adecuada. Debe permanecer en cama de 12 a 24h, con la cama reclinada y reposo de los brazos. Sentirá molestias y sensación de tensión en las mamas durante varios días. Se vigilarán los drenajes, que estarán evacuando pequeñas cantidades de sangre y suero. Tras 48h puede regresar a su actividad normal, lo que le ayudará a recuperarse. Puede aparecer un hematoma bajo la axila o en la mama durante los primeros días, que desaparecerá en las primeras dos semanas. Hay que recordar que el resultado definitivo no se apreciará hasta pasados tres o cuatro meses, así que el aspecto de las mamas a la salida de quirófano será raro, muy altas, con poca distancia entre la areola y el surco y con el polo inferior muy aplanado. Este aspecto es el normal en este momento, y necesario para que el resultado final sea correcto. Pueden existir pliegues en la piel que irán desapareciendo de forma progresiva. Durante tres o cuatro semanas deberá permanecer día y noche con sujetador. Luego será suficiente durante el día. Las cicatrices permanecerán rosadas o rojizas durante los primeros meses. La cicatriz central en ocasiones tarda más tiempo en blanquearse y puede ensancharse ligeramente. Pueden aparecer alteraciones de la sensibilidad del pezón que se recuperarán progresivamente en días o semanas. En mamas muy grandes incluso pueden ser permanentes. Debe no fumar ni estar en ambientes con humo.

Contraindicaciones:

Pueden concurrir circunstancias médicas, como enfermedades graves, tumores, algunas enfermedades reumáticas del colágeno, que contraindiquen una intervención quirúrgica. También puede contraindicarse ante la presencia de ciertas patologías psiquiátricas.

Complicaciones

Zonas de cura por segunda intención: en reducciones de gran cantidad de tejido, el riesgo es mayor, y en algunos casos puede ser necesario curar alguna de las heridas por segunda intención, lo que no suele afectar al resultado definitivo. Como las zonas con más posibilidad de sufrimiento cutáneo son las areolas, especialmente en mamas gigantomásticas, pueden aparecer irregularidades en el color secundarias a la cicatrización, tanto en estos casos como en la evolución normal, si la paciente lo desea, el tatuaje para pigmentar areola y pezón puede mejorar el resultado en cuanto al color del complejo.
Cicatrices anchas: hay pacientes cuya tendencia es a cicatrizar así. Se minimiza el riesgo con una técnica delicada y cierres cutáneos sin tensión.
Cicatrices hipertróficas: son cicatrices gruesas, en ocasiones hay pacientes que incluso tienden a formar queloides. Si se conoce este riesgo antes de la intervención, la cirujana valorará junto con la paciente si puede efectivamente beneficiarse de la intervención.
Hematomas, seromas, infección
Alteraciones de la sensibilidad: normalmente son temporales, pero en algún caso pueden persistir, con poca repercusión en la fisiología normal mamaria. El riesgo es mayor cuanto mayores y más caídas sean las mamas.
Asimetrías leves: ninguna mujer tiene sus mamas completamente simétricas, y aunque se intenta disminuir estas diferencias con la técnica, puede persistir algún grado leve de asimetría.

TESTIMONIO DE REDUCCIÓN MAMARIA

EXPERIENCIA DE CIRUGÍA DE REDUCCIÓN MAMARIA

DUDAS FRECUENTES

DUDAS FRECUENTES REDUCCIÓN MAMARIA

La reducción de pecho es un procedimiento en el cual se extirpa el exceso de tejido mamario para cambiar el tamaño y la forma de los senos. En la mayoría de los casos, las reducciones mamarias se realizan para aliviar los dolores y las restricciones físicas que soportan las mujeres con senos demasiado grandes y pesados.

Las mujeres con senos grandes y desproporcionados que sufren dolores, malestar y vergüenza por el tamaño de sus mamas pueden ser buenas candidatas para la cirugía de reducción mamaria. Las candidatas ideales para este tipo de procedimiento son las mujeres que no están actualmente embarazadas ni amamantando, y que no planean amamantar en el futuro.

Entre las complicaciones de la reducción mamaria pueden incluirse problemas potenciales comunes a todas las cirugías: el sangrado excesivo, la infección, los hematomas, las reacciones adversas a la anestesia y las cicatrices. Los riesgos potenciales específicos de la cirugía de reducción mamaria son los senos asimétricos, los pezones desparejos, la alteración y pérdida de la sensación y la incapacidad de amamantar.

En el proceso de recuperación de la reducción de pecho será necesario usar un sostén quirúrgico durante varias semanas. En el transcurso de las primeras semanas después del procedimiento de reducción mamaria, pueden aparecer moretones y los senos pueden inflamarse. La inflamación puede causar la pérdida transitoria de la sensación en los pezones y la piel de los senos. El resultado visible no se observa hasta transcurridos 6-12 meses de la cirugía.

Una vez te den el alta, deberás coger cita en nuestra clínica.

Definitivamente, debes discutir tus metas con tu cirujano plástico antes de la cirugía. Después de todo, esta es tu elección y tu cuerpo. Algunas personas piden que sus nuevos senos sean lo más pequeños posible, mientras que a otras simplemente les gustaría que sean más proporcionales para con su cuerpo. Debe ser acorde a tu cuerpo y confiar en la recomendación de tu cirujano plástico.

Tras la cirugía, en tu carta de alta aparecerán todas las recomendaciones a seguir tanto farmacológicas como de cuidados. Si tienes alguna duda, puedes consultar en nuestra clínica.

  • No debes realizar esfuerzos.
  • Reposo relativo durante una semana.
  • Tomarás antibióticos una semana y calmantes.
  • A veces, la Doctora Ana Martínez Padilla receta Heparina, dependiendo de la paciente.
  • No realizar deportes durante un mes.
  • No mantener relaciones sexuales durante dos semanas.
  • Llevarás un sujetador de presoterapia durante un mes.

Sí, toda cirugía deja cicatrices. La mayoría de las cicatrices se disimularán con el tiempo, alrededor de 6-12 meses, pero las cicatrices quedarán de alguna forma para siempre. Hay que tener en cuenta que no todo el mundo tiene el mismo tipo de cicatrices, esto es en gran medida genético. Otras personas tienen cicatrices pálidas y delgadas, mientras que otras tienden a tener cicatrices más gruesas. Algunas personas incluso forman queloides, un tipo de cicatriz anormal que crece más que la incisión o lesión original. Te recomendaremos en el caso de necesitarlo alguna crema o parche reductor de la cicatriz.

Son muchas las técnicas de reducciones mamarias, existen varios patrones posibles de cicatrización. Con la cirugía de reducción mamaria tradicional se producirán cicatrices con forma de ancla que se extenderán alrededor del pezón, hacia abajo en medio del seno y debajo de éste.

Las reducciones mamarias con incisión vertical suelen provocar cicatrices más cortas que también rodean el pezón y se extienden verticalmente hacia abajo del seno, pero no continúan debajo de éste.

Los senos permanecerán más pequeños de lo que serían en caso de no haberse realizado el procedimiento. Su aspecto será cónico e irá cambiando con el paso de los meses.

Las pacientes que aumentan de peso, quedan embarazadas o toman hormonas después de las reducciones mamarias pueden notar un incremento en el tamaño de los senos debido a un aumento natural en el tejido mamario. Además, los efectos de la edad y la gravedad pueden hacer que los senos cuelguen con el tiempo. No es una cirugía definitiva a largo plazo por las características que presente la paciente.

Para la cura, podrás ducharte con jabón de clorhexidina. Luego secamos con gasas estériles todas las heridas.  Cubrimos las heridas con lámina de Mepitel y tapamos con apósitos.

Esta cura se realizará cada dos días en la primera semana. En la segunda semana pasaremos a curar a diario.

Los moratones pueden durar de 2 a 3 semanas. Se volverán púrpuras, quizá verdes, y con el tiempo, amarillas antes de que se desvanezcan.

Los pezones no. Cambiará el complejo areola-pezón. Se tiende a reducir el tamaño (diámetro) de la areola junto con la reducción de senos para que la areola esté en proporción con el nuevo tamaño de los senos.

También existe una posibilidad muy pequeña (pero no nula) de perder la sensación en el pezón, o incluso de perder parte o la totalidad del pezón-areola en sí.

Aunque hay mucha investigación científica contradictoria, el resultado final es que no todas las pacientes pueden dar el pecho después de la reducción de pecho.

Muchas personas que no se han sometido a una reducción mamaria tienen dificultades para dar el pecho a sus hijos, por lo que es difícil saber con certeza cuáles son los porcentajes reales.

Sí, un levantamiento es parte de la reducción. Tus pechos quedarán definitivamente más levantados después.

La recuperación de cada persona es diferente, pero puede  hasta 3-6 meses para que tus pechos se sientan como tuyos de nuevo.

Tu cirujano plástico te dará instrucciones específicas sobre qué hacer después de la cirugía de reducción mamaria. Muchos cirujanos plásticos dicen que no se deben usar sujetadores con aros durante 6 meses después de la cirugía, ya que el alambre puede irritar tus incisiones. Los sujetadores deportivos con cremallera en la parte delantera son cómodos y seguros.

Esto es totalmente normal. Si tus senos son lo suficientemente grandes como para que esté indicado someterte a una reducción de mamas, entonces lo más probable es que tus senos sean parte de tu imagen corporal (la manera en que ve su ser físico en su mente).

No exactamente, pero tus pechos pueden agrandarse con un embarazo, la lactancia y el aumento de peso a medida que envejeces. Afortunadamente, a menudo es posible hacer una segunda reducción si es necesaria.

Si la causa de tu dolor de espalda y cuello son el tamaño de tus senos, entonces una reducción debería ayudar. Aunque no hay una garantía del 100%, la mayoría de las personas ven una mejora importante en sus síntomas después de la cirugía de reducción de mamas.

El conocimiento es poder. Obtén toda la información que puedas. Escribe tus preguntas por adelantado. Puede ser difícil recordar todo lo que debe hacer durante la consulta con tu cirujano plástico. Además, asegúrate de que tu cirujano plástico esté certificado y tenga experiencia en la cirugía de reducción de pechos.

Puedes retomar las actividades livianas pocos días después de la cirugía de reducción mamaria. A fin de ayudar al proceso de curación, deben evitarse la actividad física rutinaria y los ejercicios durante al menos seis semanas después del procedimiento. Es muy importante evitar levantar pesos y empujar objetos durante este período.

Tampoco se recomienda la actividad sexual.

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