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La mayor preocupación de los pacientes que acuden a la Doctora Ana Martínez Padilla a hacerse una rinoplastia para cambiar la nariz suele ser el resultado final. En ocasiones, las expectativas con este resultado final no son realistas. Es muy importante que en las consultas prequirúrgicas de la rinoplastia se verifique que es posible llevar a la realidad las pretensiones del paciente y asesorarle en lo que realmente necesita, siendo éste, además, capaz de asumir los posibles riesgos. Pero entonces ¿qué se puede cambiar de la nariz con una rinoplastia?

¿Qué se puede cambiar con una rinoplastia?

Sin lugar a dudas, la rinoplastia es una de las cirugías más delicadas y cuya maestría necesita de años de preparación y refinamiento de las técnicas. La rinoplastia trabaja sobre la base de las características de la piel del paciente (grosor, sensibilidad, disponibilidad de tejido, etc) y con la estructura osteocartilaginosa que forma la nariz a nivel interno. Es por este motivo que es imposible que un cirujano plástico opere a alguien para tener “la nariz de otra persona”. Cada persona tiene unas proporciones y características únicas, que deben ser estudiadas.

Lo que se busca conseguir con una rinoplastia son los resultados más naturales posibles. Que nadie se percate de que tienes la nariz operada a menos que se lo digas. La rinoplastia puede suavizar el perfil nasal y hacer que la nariz encuentre unas proporciones armónicas en el rostro del paciente. En ocasiones, por las características inherentes al paciente, la rinoplastia tiene límites en cuanto a la forma o al tamaño final de la nariz que se puede conseguir con la cirugía. Estas limitaciones se conocen en consulta prequirúrgica.

¿Cómo es la evaluación médica antes de la rinoplastia?

Al observar la nariz encontramos que se distinguen dos zonas: una zona dura, compuesta de hueso y una zona blanda, compuesta de cartílago. La zona ósea se conoce como dorso, ocupa los dos tercios superiores de la nariz. Por su parte, llamamos punta a la zona cartilaginosa, que ocupa el tercio inferior, comprendiendo también las narinas, u orificios nasales, así como la parte inferior del tabique nasal y las aletas.

Detectar los aspectos de la nariz del paciente que son susceptibles al cambio es una parte fundamental en las consultas previas a la rinoplastia para cambiar la nariz. En dichas consultas, el cirujano plástico observará y estudiará en profundidad la nariz del paciente de frente, de perfil, desde diversos ángulos y adoptando diferentes expresiones (sonriendo, relajado, etc) . También la examinará desde abajo, comprobando así la posición, anchura y posibles asimetrías en los orificios nasales, la columela o las aletas.

Qué se puede hacer en una rinoplastia

Después de este concienzudo examen y habiendo identificado el problema que hace que el paciente no se sienta cómodo con su nariz, el cirujano podrá transmitir su evaluación previa a la rinoplastia para cambiar la nariz al paciente. Esto despejará todas las dudas del paciente acerca de lo que se puede modificar con la rinoplastia en cuanto a forma, tamaño u orientación para darle el resultado más natural y satisfactorio posible. Los problemas estéticos más frecuentes varían dependiendo de si se presentan en la zona ósea o la estructura cartilaginosa.

Rasgos modificables en la zona ósea, o dorso

  • El caballete, o giba, como se conoce a la protuberancia en el dorso nasal que puede observarse claramente de perfil. Da una apariencia redondeada a la nariz que puede corregirse limando el hueso para que su forma sea rectilínea.
  • En el caso contrario, un dorso hundido (generalmente por una rinoplastia anterior que no salió bien) también puede mejorarse. Dependerá mucho de la disponibilidad de la disponibilidad de tejido óseo o cartilaginoso que tenga el paciente para realizar el injerto. Estos tejidos injertados suelen tomarse del propio tabique nasal en caso de injerto óseo; o de la oreja, en caso de injerto cartilaginoso. Otra solución no quirúrgica sería la rinomodelación con ácido hialurónico.
  • Desviaciones hacia un lado de la línea vertical de la nariz con respecto a la línea vertical del rostro.
  • Aspecto frontal muy estrecho, que puede solucionarse mediante el ensanchamiento de los huesos que conforman la pirámide nasal.

Rasgos modificables en la zona cartilaginosa, o punta

  • Punta nasal caída, que sumada a la presencia de giba, da a la nariz un aspecto aguileño. En casos muy severos, incluso puede llegar a caer sobre el labio superior. La corrección supone un levantamiento de la punta hasta una zona más armoniosa.
  • Punta nasal hiperproyectada o hipoproyectada, haciendo que la nariz sea demasiado larga o demasiado corta. En cada caso, el cirujano valorará qué cantidad de tejido tiene que agregar, retirar o modificar para darla a la punta una distancia proporcionada con el resto de la cara del paciente.
  • Orificios nasales muy anchos, por gran proyección de los cartílagos alares.
  • Columela colgante o escondida, cuando la línea que separa las fosas nasales sobresale hacia abajo o está demasiado recogida, alterando notablemente el aspecto de la nariz en ambos casos.

Rasgos modificables que afectan a la respiración

  • Pueden presentarse obstrucciones o desviaciones del septo nasal a nivel interno que no se ven desde fuera (laterorrinias), afectando a la correcta respiración del paciente. También pueden existir estas desviaciones inaparentes en los cornetes nasales inferiores que provocan el mismo problema. Cuando la rinoplastia modifica aspectos funcionales de la nariz además de los estéticos, se la conoce como rinoseptoplastia.

Estas distinciones no quieren decir que el cirujano plástico trabaja cada parte por separado. Generalmente en la rinoplastia para cambiar la nariz, la actuación del cirujano es integral. Es decir, remodela la totalidad de la nariz con una disminución o aumento del dorso nasal y realizando modificaciones en los cartílagos para lograr la armonía y proporcionalidad con la totalidad de la estructura facial.

Rinoplastia para cambiar la nariz en Sevilla

Esperamos que este post haya servido para que puedas aproximarte a determinar cuál puede ser el problema estético o funcional que tiene tu nariz. A partir de este momento, te aconsejamos que te pongas en contacto con una especialista en cirugía plástica, estética y reparadora con titulación homologada, como la Dra. Ana Martínez Padilla. En caso de que estés pensando hacerte una rinoplastia o rinoplastia ultrasónica, puedes dejarnos información sobre tu caso en nuestro formulario de valoración online y nuestro equipo médico se pondrá en contacto contigo para asesorarte de manera personalizada. 

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