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La abdominoplastia o cirugía de abdomen, es una intervención quirúrgica con la que puedes recuperar un contorno corporal más estilizado, cuando ya no funcionan las dietas hipocalóricas ni el ejercicio físico para conseguir los resultados que se desean. Los candidatos a una abdominoplastia no son aquellos que tienen una zona lipodistrófica en el abdomen (para eso está indicada una liposucción), sino aquellos que tienen flacidez en la piel del abdomen, han perdido la posición original del ombligo o sufren distensión en los músculos rectos. Aunque es una cirugía poco o nada dolorosa, y con unos resultados muy satisfactorios, la abdominoplastia requiere ciertos cuidados especiales, tanto previos como posteriores. Te contamos cuáles son los cuidados de la abdominoplastia que debes seguir y qué puedes hacer para minimizar los riesgos en el post-operatorio.

¿Por qué hacerse una abdominoplastia?

La coloquialmente conocida como zona de la “barriguita” es muy difícil de recuperar tras pérdidas masivas de peso o embarazos. Muchas personas, principalmente mujeres que han sido madres y han sufrido distensión muscular, llegan a un límite en el que la dieta, por muy estricta que sea, no produce ninguna mejoría. Tampoco el ejercicio, que fortalece los músculos rectos abdominales, pero no los puede reparar en el caso de estar distendidos. Son personas en normopeso que han perdido su contorno corporal por haberse diluido la cintura, y que tienen un exceso de tejido “que les cuelga” del ombligo hacia abajo.

En estos caso, la abdominoplastia es la mejor solución para volver a tener una figura esbelta y conseguir aplanar el abdomen. Aunque cada caso es único y necesitará más o menos extirpación de tejidos (grasa y/o piel), los cuidados de la abdominoplastia previos y posteriores son siempre necesarios.

Cuidados previos a la cirugía de abdomen

Los pacientes candidatos a una abdominoplastia deben preparar muy bien su cuerpo para esta intervención. Al ser normalmente (dependiendo del caso) una cirugía extensa, el paciente ante todo deberá tener un estado de salud óptimo. Para hacer bien los cuidados de la abdominoplastia antes de la cirugía, es imperativo seguir estas recomendaciones:

  • Estabilizar el peso corporal y mantenerlo constante durante al menos medio año antes de la abdominoplastia (así sabremos que ni dieta ni ejercicio pueden lograr mejoría).
  • Las hernias u otros problemas pueden provocar riesgos e inconvenientes que son incompatibles con la abdominoplastia. Por ello, cirujano plástico y paciente deben estar seguros de que no existe ninguno de ellos o, si existiera, preverlos con el profesional adecuado (cirujano general) para barajar la posibilidad de realizar una cirugía combinada en la que se repare la zona del abdomen por completo y se determine la necesidad o no de una malla abdominal. 
  • Cualquier alimento o medicina que pueda afectar a la coagulación normal de la sangre está contraindicado para la cirugía de abdominoplastia. Deben retirarse todos ellos como mínimo entre 10 y 15 días antes de la abdominoplastia.
  • El tabaquismo, además de matar, afecta gravemente a la circulación de la sangre. Esto puede producir una mala cicatrización y otros problemas relacionados con una lenta curación de las heridas quirúrgicas.
  • Es muy importante mantener la piel abdominal perfectamente hidratada e higienizada, antes de la abdominoplastia.
  • Se debe guardar ayuno total como mínimo 8 horas antes de la cirugía de abdomnoplastia.
  • Estar concienciado de que el postoperatorio, aunque no será doloroso, es limitante a la hora de hacer una vida normal durante los primeros quince días después de la abdominoplastia. 

¿Existen riesgos asociados a la abdominoplastia?

Un cirujano plástico, estético y reparador es el único profesional sanitario capacitado para garantizar la seguridad durante todo el procedimiento de la abdominoplastia. Sin embargo, como en toda cirugía, existen posibles riesgos asociados y pueden surgir complicaciones, aunque su incidencia, en manos profesionales, es escasa. Los cuidados de la abdominoplastia también incluyen reducir al mínimo las probabilidades de que estas complicaciones ocurran. Para ello, es fundamental que antes de la abdominoplastia ocurra un intercambio de información veraz cirujano-paciente en las consultas perioperatorias, así como seguimiento adecuado de la evolución del paciente y el cumplimiento estricto de las indicaciones médicas. Los peligros asociados de forma concreta a la abdominoplastia pueden ser:

  • Acumulación de líquido en la cavidad abdominal (poco frecuente)
  • Hemorragia o hematoma
  • Pérdida o aumento de la sensibilidad en la piel
  • Posiciones umbilicales anómalas
  • Mala cicatrización

Cuidados de la abdominoplastia en el post-operatorio

Después de la abdominoplastia, dependiendo de la extensión de la misma (no es lo mismo una miniabdominoplastia que una dermolipectomía abdominal circunferencial), el paciente quedará ingresado en el hospital de uno a cuatro días. En estos días es perfectamente normal que aparezca inflamación en la zona. Durante todo este tiempo, el paciente llevará una protección abdominal, generalmente una faja de sujeción. Actualmente el refinamiento de las técnicas quirúrgicas han conseguido que raramente aparezca dolor post-operatorio. Si existieran dolores o molestias tras la abdominoplastia, tu especialista te indicará qué analgésicos puedes tomar y su posología.

Una vez recibida el alta y tras haber vuelto a casa, los cuidados de la abdominoplastia no cesan. Es necesario mantener en la medida de lo posible y durante al menos 15 días el tronco curvado hacia delante, con una flexión de aproximadamente 45º. De esta manera se reducirán tensiones innecesarias sobre la cicatriz y los tejidos reestructurados en la cirugía de abdominoplastia.

Aunque los puntos de la abdominoplastia se suelen retirar en 7-10 días, no es recomendable realizar ningún ejercicio físico hasta pasadas 4 semanas (como mínimo), aunque se aconseja empezar a caminar cuanto antes, siempre manteniendo el torso encorvado.

Hacia el tercer mes después de la cirugía abdominal los pacientes ya pueden hacer vida normal. Si los músculos del abdomen ya estaban bien trabajados antes de la operación, la recuperación será más rápida. Para que la cicatriz y los tejidos curen bien, es crucial durante todo el proceso de recuperación mantener unos hábitos de vida saludables, comiendo sano y llevando una correcta hidratación.

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